Tanto tiempo sin aparecer. Tan pocas cosas que expresar. Sube y baja, baja y sube. Más bajada que subida. Ese es el ritmo que llevo. Cuando pienso que todo va hacia arriba la caída aparece.Duele, más nunca la veo venir, aún sabiendo que está ahí.
Pues cuesta sonreír. Todos lo hacen con naturalidad. Otros dicen que les cuesta, mentira es pues en casa hayan su respuesta. Sin lugar al que ir, sin lugar al que volver. Vaya a donde vaya lo mismo es.
Tirar hacia delante. Me lo dicen con tanta facilidad, aquellos que tienen un gran soporte a la espalda. Los mismos que cuando ese soporte les falla dicen caer al fondo del abismo, para al día siguiente seguir donde estaba ¿Porque son fuertes? ¿Porque no se rinden? JA. Pues no es así. Por dependencia a ese soporte. Si lo pierden caen muy abajo, pero en que lo recuperan están donde empezaron. Son Vaivenes muy peligrosos.
Ese soporte es único para cada persona, aquellos que lo tienen no pueden ir de sabios. Pues no recuerdan la dureza de subir a ciertos punto sin soporte. Lo fácil que es caer y lo difícil que es subir. Más piensan que pueden hacer de soporte. Aunque agradecido e inmerecido no es ese su cometido.
Presión, tristeza, nostalgia y desengaño. Todo unido junto con falsas sonrisas y un atisbo de esperanza que en días como hoy lo pierdo. Me cuesta creerme las palabras. Me cuesta creerme los abrazos. Empiezo a olvidar los momentos que debería mantener. Arrepentimientos me suturan la cabeza. Más no es un arrepentimiento de decisión sino de acción.
No hay excusa, no consigo avanzar. Cuando encuentro una manera aparecéis y me la quitáis. No creo en sueños ni en cuentos de hadas. Sólo en el triste final que detrás aguarda. Los cuentos de hadas son para princesas y príncipes. Para aquellos que tuvieron la suerte.
Mas yo no puedo ni mirarme al espejo, no puedo seguir sintiéndome inferior al resto de los mortales. No soporto esa alta prepotencia disfrazada de modestia y compasión. No soporto aquellas falsedades que intentan dar misterio a lo que sólo cuatro interesados interesa. Si no vas a ser honesto, por lo que sea, ahórrate el misterio, pues hay gente que no está enganchada a tu novela.
Batacazos uno detrás de otro ¿Qué me levante y siga? Pues claro que lo haré. Pero deja de pensar que es fácil, deja de compararme contigo, que no sabes lo que siento, no sabes lo que sufro. Tu que piensas que todo en la vida te salió mal pero luego alardeas de lo bien que lo haces. Intentas dar pena por compasión pero te las das de grande para fardar.
Qué sabes tu si lloro por las noches. Qué sabes tu si espero cada día un saludo que nunca llega. Qué sabes lo que siento si no ves más allá de tu ego. En el momento que encontraste tu soporte perdiste la capacidad de dedicarte a otros. Aunque la intención es agradecida, no sabe sel daño que genera al final de la partida.
No podemos sentir lo mismo, pero se te olvida que los demás sentimos. Es normal ser egoísta, pero no engañes al prójimo.
Puede que en algún aspecto sea afortunado y el recuerdo por siempre ahí quede. Pero llega un momento que no sólo de recuerdos vivimos. Quiero poder crear mis recuerdos para la posteridad. Quiero poder crear 'nuestros recuerdos'