lunes, 17 de octubre de 2016

Miedo a la luz

Es bastante complicado explicar como se siente uno cuando después de tantos días bajo tierra cree empezar a ver la luz.

Tantos días perdido y sin rumbo,
rozando las entrañas de la oscuridad.
¿Y qué más dará si me rindo?
No llegó a importarme mucho la verdad.

Toqué fondo una y otra vez, de tanto golpe el suelo cedió y caí a un lugar más profundo, mayor oscuridad.

Qué es bueno y qué es malo,
qué es correcto y qué no,
que más me daba saberlo,
no sabía ni por que camino.

Mucha gente presume de amar la oscuridad, de ser uno con ella y tener pensamientos oscuros. Pero me pregunto cuanto saben de esa misma oscuridad. Yo personalmente nunca he querido saberlo, solo tocar la superficie me agota, me drena la poca energía que me queda, la poca esperanza y la escasa motivación de que dispusiera.

La oscuridad no es algo con lo que se debiera bromear, nada bueno sale de ahí, desconozco como son los adentros de ese tenebroso lugar pero espero no tener que conocerlos, pues ese será el día que mi final se aproxime.

Intenté ser fuerte,
intenté subir,
intenté no tentar a la suerte,
intenté no volver a sufrir.

Más en vano podía ser,
pues no parecía mucho variar,
aunque el miedo no quiso desaparecer,
quizás la luz ya no me quisiera alumbrar.

Desconozco si fue el destino quien así lo quiso o si fue una casualidad, pero ese fortuito día que pensaba que me sumía más aún en la oscuridad terminó siendo lo que abrió una puerta. Una puerta que me sacaría de la oscuridad.

Fue tanto tiempo el que pasé escapando de la oscuridad que ya olvidé como era la luz, tanto tiempo rodeado de ese negro alrededor que cuando abrí la puerta la luz no me dejó ver. Eso me ha provocado miedo, angustia. He tropezado y he dado la vuelta, al ver la oscuridad he querido volver pero la luz me quema y retrocedo.

Vivo en una especie de limbo,
entre luz y oscuridad,
incapaz de decidir un rumbo,
miedo a descubrir la verdad.

Quiero creer en esa luz que hay ante mi,
creer que puedo volver a la luz,
sentir que algo bueno me espera,
evitar volver atrás.

Quiero pensar que esa luz ante mi es verdadera,
que ha venido para quedarse, para guiarme.

No quiero volver a tenerle miedo a la luz