domingo, 29 de julio de 2018

Recuerdos manchados

¿Cuándo fue la última vez que dije que no volvería a caer? Que ya me había inmunizado, que no volvería a abrir la puerta a nadie.
¿Por qué si no he abierto la puerta alguien ha intentado entrar?
¿Por qué a pesar de que no le dejé pasar siguió en la puerta esperando?
¿Por qué cuando decidí abrir la puerta ya no querías entrar?

Yo dejé de buscar hace tiempo, tampoco quiero que me encuentren. Aquel que me encuentra me deja aparcado en la cuneta para no estorbar, para poder seguir adelante sin mirar atrás. Mas pudiste haber pedido que te dejara pasar y ahorrarte todo el proceso.

Nunca sabemos el por qué de las cosas, tampoco sabemos los resultados que desencadenarán nuestras acciones, pero no debemos nunca fingir no haber actuado, nuestras acciones afectan a quienes nos rodean, sean o no sean conscientes de ello, mas por ello debemos asumir las decisiones que tomemos y no esperar a que otros las asuman por nosotros. Admitir que quizá no debimos llevar un camino no es deleznable, errar es humano y por ello aprendemos a perdonar.

¿Por qué entonces nos cuesta tanto reconocerlo? ¿Por qué no admitir que nuestros deseos y nuestras impresiones al final no coincidieron? ¿Por qué no podemos simplemente reconocerlo? ¿Por qué tomamos la vía del engaño?

Soy una persona de principios muy claros a la par que simples, siempre he aceptado el que me digan no. Si me das tu motivo nunca buscaré convencerte de lo contrario, es tu decisión y la respetaré me duela o no, pero no temas nunca decirla. 

Si de alguien te desencantas no lo obligues a desencantarse. Deja que los buenos recuerdos sigan vivos para ambos y seguid adelante. Hablad las cosas y recordar los buenos momentos con cariño, no busques teñir esos momentos de un color que manche todo aquello por lo que ambos suspirabais. 

No importa cuan bonito lo intentes pintar, al final solo quedan manchas.