Hoy leo por todos lados una triste noticia. No es plato de buen gusto leer que un niño de 11 años ha decidido poner fin a su vida, todo debido a los malos tratos recibidos en el colegio, la mala situación familiar no ha debido ayudar tampoco, pero todo se aglutina y termina así.
Es duro como tecnologías que tanto nos acercan son también utilizadas como formas de tortura psicológica. Aunque me alegra ver que esto ha empezado a concienciar a la gente de que el bullying en los colegios es un problema que no es de este año ni el año pasado. Es algo que lleva asentado en colegios desde hace más de 20 años.
Lo que me parece triste es leer por ahí gente que de repente se ha concienciado, todo por el impacto mediático que ha supuesto que ese niño fuera capaz de escribir una última declaración antes de poner fin a su vida. Aunque tristemente ello servirá para que haya una mayor concienciación me toca un poco la moral que pongáis este como "el ejemplo" cuando llevamos varios años oyendo de casos en los que jóvenes de todas las edades y sexos han sucumbido a la presión, el maltrato físico y psicológico.
De repente todos sois personas muy a favor de la causa, pero por mucho que digáis ahora seguís sin tener ni idea de lo que puede sufrir un niño debido al acoso escolar, mucho menos lo que se podía llegar a sufrir hace años cuando el término de "bullying" ni siquiera existía y no había forma alguna de denunciarlo.
¿Que qué puedo saber yo? Pues es de las pocas veces que puedo proclamarme defensor de algo desde siempre. Pues eso es algo que sufrí durante toda mi infancia. Mientras vosotros recordáis vuestra infancia como una época feliz sin preocupaciones para mi es un cúmulo de recuerdos amargos y tristes en los que las vías de escape a la realidad eran mucho más limitadas que ahora.
¿Los motivos que llevan a una persona a ser blanco de burlas y acoso? Cualquier cosa que te diferencie de los demás, por mínimo que sea ese detalle. Puede ser desde tu ropa, tus gustos, tus aficiones o cualquier aspecto físico que te diferencie de los demás. Si una persona considera que es gracioso reflejar algo sobre ti y a los demás les hace gracia entonces ya eres blanco de ello.
La actitud que algunos llegan a tomar en esas situaciones es muy variada, ahora se lleva mucho más el aspecto macarrilla y violento como precursor del acoso, por lo que muchos optan por esconder la cabeza y evitar resaltar como método de defensa.
En su día yo optaba por cualquier cosa que sirviera para pasar desapercibido, hasta el punto de intentar ser invisible para los demás, pero a veces uno explota y decide optar por la violencia. No es la mejor opción, lo admito, pero a veces no sabes que hacer.
Desafortunadamente nada servía pues cualquier cosa era perfecto para convertirme en el objetivo de los típicos chulos/graciosos de clase. En el momento en el que eres el único chico al que no le gusta el fútbol ya empiezas con tener que estar sólo en los recreos, te tachan de raro por no gustarte lo que a todos y a partir de ahí empiezan las burlas.
Intentas hacer lo que todos por intentar agradar, pero les pareces tan malo que sigues siendo perfecto para reírse de ti. Al final intentas esconderte de los demás, si podía me quedaba los recreos en clase, ya fuera adelantando tarea, leyendo, dibujando, escribiendo. Lo que fuera con tal de no tener que ver a esas personas, aunque por supuesto les seguía pareciendo algo por lo que burlarse.
Todo se acumula, la soledad, la presión social, la falta de ayuda. Parte importante, ya que al ser el blanco de toda burla y mofa nadie quiere ir contigo, ello significaría que se meterían con ellos, así que la soledad es otro aspecto que caracteriza a las personas que sufren esto cada día. Al no tener apoyo sientes que ese sitio al que supuestamente vas a aprender, hacer amigos y que forme parte de tu memoria como un buen recuerdo termina convirtiéndose en el infierno al que vas cada mañana y cada tarde durante 5 días a la semana.
Los profesores no ayudan, su respuesta habitual era siempre "pues aguántate" "si te enfadas no haces más que darles un motivo por el que meterse contigo" y un largo etc de respuestas similares. resulta que la culpa es mía por enfadarme, claro si me humillan y se burlan voy a reírme con ellos también, por lo patético que soy. En fin, mis padres me decían cosas parecidas así que me saltaré ese apartado.
Entre las cosas que tenía que soportar podría enumerar algunas que por desgracia recuerdo:
-Intento de cortarme el brazo con un serrucho de tecnología
-Ser perseguido por personas de clase y 3 años mayores por un juego llamado "balón cabrón", que consistía en intentar darme balonazos con un balón de fútbol. Esto era en 1º de la ESO.
-Ver las caras de suplicio de las personas con las que me ponían para trabajos en grupo.
-Constantes ataques a mi autoestima por motivos de físico.
-Tener que esconderme en las excursiones para evitar ser objetivo de burlas.
-Conseguir que me sacaran al pasillo por no soportar las burlas durante una clase.
Muchos podéis pensar que eso ya pasó, pero dejadme deciros una cosa. Eso no acaba cuando acabas el colegio.
Piensa en las secuelas que todo esto te deja si aguantas eso durante 10 años (Primaria y ESO). Pues obviamente terminas desconfiando de la gente, estás siempre con la guardia alta, piensas que cualquiera puede atacarte en cualquier momento. Te cuesta saber si una broma es en realidad un ataque o no. Tu autoestima ni se tiene en pie. Y si tuviera que decir alguna exclusiva propia sería que cuando viajo me auto margino por costumbre, vaya con quien vaya.
Es cierto que puedo sentirme orgulloso de haber sobrevivido a todo ese infierno, pues eso me conciencio de lo que no se debe permitir en ninguno de los casos. A pesar de ser siempre el objetivo de las burlas jamás me mofé cuando otra persona lo era, sabía lo que se sufría, no se lo iba hacer sufrir a otra persona, aunque luego esa persona si que se metiera conmigo.
En mis años como profesor/educador me alegra haber podido inculcar eso a mis alumnos, sobre todo el haber podido defenderlos en momentos en los que eran atacados. Cuando lo tuve ante mis ojos no dude ni un momento e hice lo que ojalá alguien hubiera hecho por mi en su momento.
Así que dejadme deciros una cosa, me parece bien que os concienciéis, pero recordad que muchas personas han sufrido eso en sus infancias, recordad que para muchas personas la infancia ha sido una época difícil y traumática de su vida y lo más importante, no olvidéis que muchos abandonaron el camino.
Pues nunca nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde.
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