martes, 5 de agosto de 2014

Necesito gritar

Da igual cuanto lo intente, siempre acabo igual. Me canso de todo. Son estas horas y no quiero dormir. Pero tampoco quiero hacer nada. No hay nada que me anime a hacer nada. A todo le encuentro carencia de sentido. ¿Qué más dará? La sociedad me obligará a hacer más cosas. Como lo lleva haciendo toda la vida. La gente se piensa que sólo en la imagen se centra la maldad social a la que nos intentan acostumbrar.

Pues hasta en la forma de pensar nos tenemos que sentir acomplejados. ¿No puede uno simplemente pensar en hacer lo que quiere sin que el resto le demuestre cuan equivocado está con su existencia? Pues no, el resto del mundo te demostrará que no es como lo pintabas, que el resto del mundo hace las cosas como debe ser y como tú deberías hacer. Te sientes asqueado porque eres incapaz de decidir por ti mismo. Piensas que hay que hacer como el resto. Pero no quieres. Pero el resto del mundo lo hace. Pero sabes que aunque quisieras no puedes. Y así el resto de tu vida. Terminas tus días pensando que no has hecho nada de provecho. Que tu vida no ha tenido sentido. Que a nadie le importará que ya no estés ahí.

Yo no puedo seguir así. Me agoto. Llega un punto en el que no quiero hacer nada con mi vida. Me siento vacío y no quiero nada de nadie. Sólo quiero gritar. Dejarlo salir. No servirá de nada. Pero es que llegados a este punto voy a acabar pegando a alguien. Y eso sólo me hará sentir más culpable. Estoy harto de "Esto funciona" "Esto la gente lo hace" "Pues yo hice esto". Me importa ya nada. Me importa una mierda lo que el resto hagáis con vuestra vida. Más que importar me duele. Porque mi vida carece de sentido. No hago nada. No quiero hacer nada. No quiero estar con nadie. Quiero terminar de pasar mis días en soledad. Sin molestar a nadie. Ya he molestado bastante Cumpliré mi parte y marcharé. Eso es para lo poco que valgo ya. Puede que haya quien piense que las cosas seguirán igual. Pero no se dan cuenta de que cada día van cambiando. Aunque pienses que no al final será así. Dejaré de tener cabida. Como me ha pasado siempre. Vuelta a la soledad, a las conversaciones desinteresadas con gente que posiblemente no se percate de mi presencia.No volveré a llorar. Eche todas las lagrimas que tenía que echar aquella mañana de julio. Ya no me queda nada por lo que luchar. Desearos lo mejor será mi última voluntad. Pues después de eso querré desaparecer. A donde la gente no me pueda encontrar, aunque siendo sinceros ni siquiera me buscaran. De echo ni de mi despedida se pisparan.

Así de triste es mi destino. No tengo nada bueno que ofrecer. ¿Para qué intentarlo? Perdí el interés por mi mismo el día que la persona a la que más le habré importado se dio cuenta del poco valor que tenía. Al final soy una pieza más en la vida. Sustituible por cualquier otra. Las hay mucho mejores. La perdida es pequeña. Aunque pienses que quieres que esté ahí te darás cuenta con el tiempo de que soy muy prescindible. Hago muy bien mi trabajo. Pero llegado el momento encontraras lo que buscas y mi función será reemplazada por otra versión más útil y mejor preparada para más cosas. Me reciclo y otra persona aparecerá.Y así hasta el día que sea viejo y un día me encuentren muerto en casa. "Nadie lo echaba en falta" dirán.

¿Quién puede culparlos? Ni yo mismo me echaría de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario