Mucha gente sonríe en fechas como hoy. Muchos se entristecen de volver a la normalidad. Aunque les espera un duro regreso una parte de sí mismos sonríe al estar de vuelta. Más yo hoy no puedo esbozar ninguna sonrisa.
Hoy se ha marchado el pequeño de la casa. Aunque no puedo evitar la tristeza que me envuelve su partida, quiero dedicarle un pequeño trozo de este espacio personal.
Llegaste de sorpresa, joven y lleno de alegría. Vivaz como ninguno, siempre con una cara burlona. Llenabas las mañana de cantos y alegría. Aunque alguno se quejara no importaba, se denotaba alegría. Demostraste ser especial, pues tonto no eras, ansiabas libertad. Mas no te la dimos, pues la libertad podría suponer tu final. Te dimos lo mejor, de la mejor manera posible, tus cantos dedicabas, tus gracias por siempre serán recordadas. Más ahora que no estás, por fin puedes volar en libertad. Aunque tu cuerpo apenas voló, tu alma por siempre lo hará. Deja tu cuerpo descansar, deja tu alma volar, pues aunque no estés ya, nunca te vamos a olvidar. Siempre te vamos a extrañar. Y aunque no estés, por las mañanas tu canto siempre resonará.
Vuela alto pequeño malandrín, vuela libre al fin.
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