Cuando parece que uno no puede caer más es cuando se da cuenta de que siempre queda espacio a donde caer, hasta que llega un punto en el que no sabes si subes o si bajas.
Nunca pensé que entre toda esa maraña de oscuridad fuera a caer un rayo de luz. Era tan fino que no pensé en darle mucha importancia, pero poco a poco está adquiriendo fuerza. He sido capaz de volver a sonreír, capaz de ser positivo, capaz de quitar dependencias.
¿Pero cuanto durará esto? ¿Acaso tengo derecho a ello? ¿No ha quedado presente que todo atisbo de esperanza que pueda tener acaba reducido a la nada? ¿Qué sentido tiene para mi? ¿Por qué aún así sigues ahí?
No pensé que pudiera volver a sonreír así, no pensaba que fuera capaz de volver a sentirme de ciertas formas. Pero aunque todo acaba de empezar, a la par parece que está por acabar.
Me gustaría pensar que me queda una oportunidad, una esperanza. Pero parece que eso no es posible para mi, antes de que tenga oportunidad alguna de forjar algo en este débil corazón se romperá en mil pedazos junto a los ánimos que ya escasean.
Aunque desconozco lo que aquí me depara, fue un placer haber vuelto a sentir, haber vuelto a sonréir.
Gracias por permitirme sonreír una última vez...
No hay comentarios:
Publicar un comentario