El tiempo pasaba y yo no avanzaba. Sabía lo que sentía. Pero no encontraba la forma. Al final me resigné. Aquella noche lo decidí. Sería un figurante más en su vida. Una persona que pasó por allí. Una persona que se sintió muy feliz de haber coincidido en esta vida. Aunque sólo fueran dos veces.
Aquella noche te escribí. Sin intención alguna. Sólo cosas que podrían ser de tu interés. Aunque querría compartirlas es mejor que me quede al margen. Tu respuesta no se hizo esperar. No sólo te interesó, sino que lo querías compartir conmigo. No supe como sentirme. Me pudo la euforia. Alegría que nunca antes había sentido. Más cruel destino no quiso que así fuera y algo se interpuso. No pude hacer nada. Era la realidad. te disculpaste y lo comprendí. Aunque quise hacerme el fuerte no pude más. Caí en la cama y allí me rendí. Mi corazón hizo 'crack'. No quise comer. No quise dormir. No me quise levantar. aquella felicidad me duró un instante. El mejor instante que nunca más volvería a tener. Pero esa es la realidad.
Un día estamos abajo y de repente subimos, pero a mayor altura, mayor batacazo.
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