miércoles, 16 de julio de 2014

Puntos de colores

¿Por qué insistes en no dejarme soñar? Que tus sueños no comparta no significa que los míos sean de menos. No interpreto cada sueño que tengo. No les busco significado individual. Cada sueño es una pieza de un enorme puzzle. Un puzzle de colores que espera a que le de forma.

¿Qué ha sido de cuando soñábamos con nosotros? ¿Cuando dejamos de compartir un mismo sueño? ¿Cuando dejamos de compartir la realidad? Los sueños terminaron siendo una liberación para mí. Pues allí no me podías perseguir. Tus palabras no me conseguían alcanzar. Me daba cuenta, de que aún había fuerza en mí. Una fuerza que buscaba algo mejor. Un futuro mejor.

Puedo sonar egoísta. Pero por una vez quería serlo. Tu podías serlo sin sentirte culpable. ¿Por qué yo no? ¿Qué nos hace tan diferentes que no puedo pensar sin sentirme culpable?

Hasta tal punto habías llegado. Mis pensamientos estaban siendo controlados. Por una fuerza desconocida. Perdía mis fuerzas. Perdía mi voluntad. Ya era incapaz de desear. Era incapaz de gritar. Sólo quería emitir una palabra. Esperar que alguien la oyera.

Sólo quería unir mis puntos de colores y darle la forma de mis sueños.

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